Siempre llegaban. Siempre. Me daban miedo las 6 horas de la tarde de cada día porque por alguna maldita razón siempre llegaban. Se hizo tal costumbre que mamá aprendió a dar toquecitos a la ventana para avisarme lo que ya presentía: ahí estaban de nuevo.
Desde la ventana del cuarto los miraba uno a uno, invadiendo mi espacio sin pudor alguno… ahí va pasando el Mesti, siempre con camisetas sin mangas generalmente robadas de algún tendedero… detrás va Ricardo, vestido con camisetas de béisbol y botas vaqueras que lo hacían parecer más alto de los 1.50 metros que se le adueñan.
Atrás. Siempre detrás, pasaba ese flaco greñudo que miraba a todos lados con el temor de que Doña Jaramilla les gritara “eitale, ¿a dónde creen que van”?
Un sofá cama destartalado y los restos de algo comestible los recibían cada vez, pero eso no importa cuando ante tus ojos hay un estante lleno de discos: un álbum triple de Rush en vivo, la colección de Kiss, Grateful Dead y hasta Joe “King” Carrasco,
Escuchar esos discos era lo máximo… yo no podía entender cómo era posible que mamá me sacara del cuarto cuando ellos llegaban. No podía entender porqué me ataba a la cama dentro de la casa…
Aquel día llovió y llovió bastante.
Ricardo y sus amigos salieron a ver cómo el Canal del Aguila arrastraba un par de coches… lejos de tratar de ayudar, los imbéciles gritaban ¡hurra! cada que un auto azul se sumergía en el agua y salía de nuevo.
Mamá no estaba.
Se le olvidó atarme.
Fui a mi cuarto y puse el disco de Rush… Live without net, se llamaba.
Comenzó a llover en serio.
Entraron corriendo, nuevamente en ese orden el Mesti, siempre con camisetas sin mangas generalmente robadas de algún tendedero… detrás va Ricardo, vestido con camisetas de béisbol y botas vaqueras que lo hacían parecer más alto de los 1.50 metros que se le adueñan. Atrás. Siempre detrás pasaba él… ese flaco greñudo que miraba a todos lados con el temor de que Doña Jaramilla les gritara “eitale, ¿a dónde creen que van”?
Pero esa noche y después de escuchar el disco triple de Rush, mamá entró al cuarto y me gritó “¿Qué crees que estás haciendo aquí?”.
Jamás volví a ver al Mesti, al greñudo aquel y pocas veces ví a mi hermano Ricardo.
Estoy seguro que aquella noche que escuchábamos a Rush, éramos cuatro, a ver, eran el Mesti, Ricardo, el greñudo, y … y… estoy seguro que éramos cuatro, era el Mesti, Ricardo, el greñudo y….y… no me acuerdo quién era el otro.
Francisco Jaramillo Sánchez, alias "La Bestia", quien según su madre padecía de sus facultades mentales, fue encontrado ahorcado con una soga en su cuarto, ubicado en el patio trasero de la casa de sus padres. A su lado estaba un disco triple de Rush titulado “Live without net”…

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