E quell’amore non so pi aspettare
En aquella grabadora de Miguel que parece más un calentador eléctrico, suena la voz de Valentín Elizalde.
En esos meses tenía dos cosas muy claras: poca tolerancia al Vale y mi corazón puesto lejos de ahí.
Sin embargo aguanté callado varias rolas del Vale hasta que comenzó a sonar una canción que habla de una papa y todos se pusieron ya sea a bailar o a cantar.
Es suficiente, dije.
Me paré a bajar el volumen
Quiero escuchar a U2, a Bon Jovi, a Goo Goo Dolls o a quien quiera que se le parezca, pero no estoy dispuesto a escuchar más de esta mierda: ustedes llevan tres horas escuchando lo que este imbécil cantante les quiere transmitir y ahora me toca a mí.
Luego de un prolongado silencio, todos soltaron la carcajada. Pinche Yayo, creímos que hablabas en serio.
Sin inmutarme, pregunté a Javi qué significaba para él esa canción del Vale que dice “Soy así…. Asiiii naciiii y asiiii me morireeeé…”.
Javi adoptó la postura de director de escuela que es y me dijo, tartamudeando, bueno, es que esas canciones las escuchamos para liberarnos del estrés porque no podemos ponernos ahora a escuchar temas deprimentes porque entonces ¿qué sería de nuestra vida?
Ajá, fue el gesto que dijeron mis ojos. Y… ¿qué es de tu vida? pregunté.
Silencio.
Miguel interviene y dice que no podemos ponernos a escuchar temas reflexivos en una pachanga. Ah, ok, entonces en las pachangas es necesario escuchar temas estúpidos como los del Vale, contesto.
Se acerca Gordo y me dice qué ¿a poco no te gusta el Vale? Reviro rápidamente y pregunto, qué… ¿a ti sí te gusta? Dame una buena razón, ese tipo no canta, no baila, no recita y no hace nada bien, salvo lavar dinero de los narcos. ¿Eso es lo que te apetece?
No sabe qué decir y se retira.
Y desfilan todos sin poder convencerme de que el Vale es la octava maravilla del mundo.
Oigo que murmuran y mandan a Javi a tratar de convencerme de que suelte la grabadora: Qué, ¿te crees muy chingón porque escuchas a Pavarotti?
Francamente nunca había escuchado a Pavarotti, salvo cuando canta con Passengers la rola de Miss Sarajevo.
Ahora, varios años después de esa discusión, creo que sí me siento muy chingón: pocos pueden apreciar la belleza de voz que tenía Luciano y que, combinado con U2, es de las obras maestras que deambulan por la vida.
Ahora cuando ponen en la grabadora de Miguel que parece más un calentador eléctrico temas del Coyote o del Chapo de Sinaloa, me consuela saber que, dentro de pocos minutos y ya en la soledad que me identifica, podré escuchar lo que me gusta sin tener qué explicarle al mundo que la música va más allá de un simple corrido norteño que habla de traficantes. La música te hace crecer y de pronto te das cuenta que, por lo menos en ese sentido, estás rodeado de enanos…

2 comentarios:
esta bueno. es tuyo?
de a poco voy a ir leyendo todo.
Ah.. y la plantilla del blog ME ENCANTO
saludos desde Argentina
Gracias... y si, todo lo que publico es mio. Ojala lo disfrutes. Saludos.
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