Tengo un gato blanco que no sabe de música.
Sabe cuando tiene hambre o cuando tiene sed.
Sabe cuando su hermana, una gata negra, no está a su lado.
Sabe descansar todos los días porque, al fin y al cabo, siempre tiene agua y un poco de comida.
Tengo un gato blanco que me mira.
Tengo un gato blanco al que no le importa que lo mueva con el pie cuando está descansando... simplemente cambia de posición y sigue dormido.
Tengo un gato blanco al que no le importa que le llame flojo, huevón o indiferente.
Ese gato blanco duerme y parece que muere, pero no está muerto.
Tengo un gato blanco que no sabe de música, pero cuando escucha a Bunbury, hace un seña con su pata derecha ¿puedes subirle al volumen? dice antes de acomodarse de nuevo y seguir descansando...
Yo tengo un gato blanco.
El gato blanco
Author: Zeth /
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