Gente conocida

Author: Zeth /

Y si este mundo gira, cómo me detengo
no sé dónde estoy, sólo sé que voy...
no creo en las despedidas
si no estás muerto...


En medio del infernal tráfico que nos provoca San Juditas, maldigo al conductor que bendice a mi madre con su claxon: no seas imbécil, le dicen mis manos, es el tipo de adelante el que obstruye la vialidad tratando de llegar a ese templo que no sé dónde queda... sólo sé que está cerca de Cad Toner porque ellos sí me sirven.
Volteo a ver al auto blanco que pone intermitentes porque quiere estacionarse en tercera fila en una calle que tiene, ajá, adivinaste, sólo tres carriles, y el conductor que trae el Mazda 3 me mira desafiante.
Es un huerco estúpido, a pesar de que le acompaña una bella mujer, le dicen mis ojos antes de que mi claxon le raye su madre. Total, su fe no le permitirá arrancar tras de mi y borrar la afrenta. Esa gente tiene una extraña ambivalencia por el mundo: el tipo es posiblemente un sicario (a su edad poca gente trae un auto de más de 200 mil pesos... bueno, hay que quitar de esa lista a todos los que sus padres trabajan en el gobierno de Rodrigo Medina), pero por hoy me perdona la vida porque viene a ver a San Juditas. Ah, si, trae de pasajero a su mujercita para que vea que él sí se ocupa de las cosas serias...

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Hay un matón acá en la barra, dice Mauro, Marcos, Joel, Julián, rayos, no sé cómo se llama el tipo. Dice que debe hablar con el dueño para ver si ya cierra el negocio pero no tiene saldo... ¿me prestas el teléfono para hablar?
Ora, ahí está, le digo sin ponerle atención porque en este momento leo la noticia de que un sujeto apodado “El Gordo” atardeció muerto en su celda del Penal de Cadereyta.
El apodo de “El Gordo” me recordó aquella noticia. Cerca de la casa hay un sector llamado Cumbres. Es el número 6 y ahí detuvieron a dos tipos. No sé porqué la gente tiene tal ambición por vivir en esos lugares que aparentemente son de gente bien, pero vaya que se portan bastante mal...
“El Gordo” ejecutó de un balazo a un amigo. En Telediario apenas hablaban de una presunta ejecución en Cumbres 6o. Sector y la posterior detención en la carretera a Laredo de los presuntos responsables, cuando en vivo y a todo color se presenta la mamá de la víctima en la casa del victimario...
“Es mi hijo.... ¿verdad?, sé qué es el... anoche no llegó y ahorita veía las noticias... es él ¿verdad?”.
“El Gordo” no atinó a responder y se limitó a caminar con las manos esposadas, mientras los ojos de una madre ya desesperanzada lo seguían con lágrimas en los ojos. “Pero... ¿porqué? El era tu mejor amigo...” se leía en la humedad de sus mejillas.

-oOo-


Leo en las noticias que un par de jóvenes de 16 años se fueron al fondo de un canalón cuando jugaban carreras en sus autos. Uno manejaba un Mustang. El otro un Corsa... y a pesar de lo que muchos puedan pensar, por supuesto que un Corsa puede vencer a un Mustang. Lo que cuenta es la pericia pero, por lo que se ve, ninguno de los dos la tenía.
Eso me recuerda a que algún día yo traía una VW Caribe y jugué carreras contra uno de esos carritos que traen un caballito. A la altura de Gonzalitos y Constitución, le cerré el paso y no pudo reponerse. No sé si chocó y no me importa: a esa gente no deberían soltarle un volante si no sabe manejar.
Con cerveza en mano, tratando de reponerme del infernal tráfico y de lo antisocial que puede ser un sicario o el hijo estúpido de un sicario manejando un auto deportivo, aparece de nuevo Mauro, Marcos, Joel, Julián, rayos, no sé cómo se llama el tipo, y me dice que hay un matón en la barra de su bar.
Lo siento, maestro, le digo, pero ya con la gente estúpida que le rinde pleitesía a San Juditas y al siguiente día matan a quien puede ser su mejor amigo, basta y sobra.
Por lo pronto, ya debo buscar otro bar...

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